Lunes 30 de agosto. 1.30 de la madrugada. Una bengala verde cruzará la calle Mayor de Paterna. Es la señal esperada por miles de paterneros y 200 tiradores, que dispararán 55.000 cohetes en apenas media hora. Pepín Damián, coeter major y alma de la fiesta, califica la Cordà como un desafío al fuego y el acto que ha dado universalidad a Paterna.
Cuando se encienda la bengala verde se podrá disfrutar de un trabajo que se inicia varios meses antes. Mientras en el taller de Vicente Caballer preparan con mimo las femelletas, arrastraors y coetons que se disparan esa noche, desde la Comisión Técnica de la Cordà y el Ayuntamiento de Paterna se prepara el impresionante dispositivo de seguridad ideado para prevenir incidentes. Si el año pasado la Cordà se convirtió en la más segura de la historia, esta edición volverá a batir otro récord.
Ha sido la Guardia Civil quien ha hecho algunas recomendaciones para adelantarse a la normativa europea que entrará en vigor en noviembre de 2011, y que recoge la Cordà dentro de las excepcionalidades que permite la trasposición de la directiva europea redactada por el Gobierno. La presión de pirotécnicos, peñas, Ayuntamientos y la Generalitat Valenciana ha hecho posible que se incluyan estas excepcionalidades y que pervivan fiestas que de otro modo hubieran desaparecido, como la Cordà, debido al veto de Bruselas a los cohetes con trayectoria errática. Y Paterna ha sido de los que más han peleado por mantener esta celebración. «No hemos ganado la batalla, pero tampoco la hemos perdido», recalcó Vicente Caballer, presente en la rueda de prensa de presentación de la seguridad en la Cordà.
Precisamente, entre las medidas para evitar accidentes puestas en marcha este año destaca que el traslado del material pirotécnico desde Llíria hasta Paterna no se hará dos días antes, como era habitual, sino el propio domingo. El concejal de Seguridad, Vicente Arenes, explicó que la descarga del camión se va a hacer en un recinto «controlado por la Policía» y al que «sólo» va a poder acceder un número «reducido e identificado» de personas. Asimismo, no se permitirán teléfonos móviles o mecheros «ni nada que pueda provocar chispas». Ni siquiera tendrá luz eléctrica. Una UVI móvil permanecerá junto al recinto habilitado hasta que se complete la descarga de los 55.000 cohetes.
Arenes destacó además que 30 policías locales y una decena de voluntarios de Protección Civil participarán en el dispositivo de la Cordà, que contará con un sistema para permitir detener el disparo, en el caso de que hubiera que sacar alguna persona del tramo acotado por una emergencia. Así, un grupo electrógeno permitirá que unas luces instaladas en todo el recorrido se enciendan, aunque se registrara un corte del suministro eléctrico, para que todos los tiradores detengan el disparo y aparten los cajones para permitir el paso de una ambulancia.
Pepín Damián apuntó además a la colaboración ciudadana y a la vestimenta de los tiradores como medidas de seguridad adicionales. El traje es de cuero, llevan casco, botas y guantes, todo precintado para evitar que se cuele un cohete.
Ni la seguridad ni el ajuste económico en el Ayuntamiento han ensombrecido el acto cumbre de las fiestas patronales. Pese al momento de crisis que se vive, se ha mantenido el número de cohetes y el presupuesto, cifrado en unos 22.000 euros, según confirmó la edil de Fiestas, Elena Martínez. Sí se ha reducido el gasto en las recordàs, que se han disparado en el cohetódromo esta semana.